Hola a todos . Ya sé que tengo el blog muy abandonado. Pero es que tengo la cabeza por ahí volando y no me centro.
El otro día me enteré de una iniciativa que me pareció muy curiosa. Parece ser que en distintas ciudades del mundo un grupo de personas han promovido el intercambio de libros en la calle. La idea ya ha llegado a España y a Madrid. Es muy sencillo, en lugares repartidos por toda la ciudad (bares, cines, estatuas en plena calle...) hay libros que , obviamente, alguien colocó allí (lo que me pregunto es quién sería el primero). Libros que se pueden coger siempre y cuando dejes otro. De esta manera se intenta promover el intercambio de literatura. Eso no significa "me llevo éste que me gusta mucho y dejo una porquería que no sé que hacer con él". De lo que se trata es de compartir esos libros que tanto nos gustaron.
Todo esto está más organizado de lo que parece. Hay una página www.bookcrossing-spain.com que ayuda a poner en orden todo este intercambio.
Aquí empieza la parte que menos me gusta. La idea me parece espléndida pero me parece que en el momento en que alguien o algo (no sé muy bien como dirigirme a algo que aparece por internet, siempre me da la impresión de que hay un gran ojo que todo lo controla y lo ve) lo organiza deja de ser espontáneo y pierde su encanto.
Yo sin embargo, aunque reconozco que es agradable pasear y ver, por ejemplo la estatua de Galdós en el parque del retiro llena de libros esperando a alguien que los quiera leer, tengo que reconocer que me gusta "atesorarlos". Aún tengo estanterias suficientes y me cuesta liberarme de alguno. Aquí llega el momento de acordarme de Miss Trixie y su problema de espacio . Tal vez esta sea la solución.
Por otra parte me parece una buena idea si la ampliamos a otros ámbitos de la vida , por ejemplo ¿qué tal dejar a la pareja para que la disfruten otros y tu conseguir una a la que echaste el ojo ese día que pasabas por allí? (jeje, después de esto me van a cambiar la cerradura de casa) además , si queremos cambiar más todavía podemos incluso ser exóticos y dejar al marido sentado en uno de los rincones de Madrid e ir digamos.... a Burgos a conseguir otro, así el cambio será total.
Aprovechando la chorrada anterior voy a iniciar una encuesta y , aunque no creo que tenga tanto exito como el foro del blog de sexo de El Mundo Digital, desearía que me contestarais ¿Qué colocaríais en un rincón de vuestra ciudad para cambiarlo por otro? Espero ansiosa vuestras respuestas.
El otro día me enteré de una iniciativa que me pareció muy curiosa. Parece ser que en distintas ciudades del mundo un grupo de personas han promovido el intercambio de libros en la calle. La idea ya ha llegado a España y a Madrid. Es muy sencillo, en lugares repartidos por toda la ciudad (bares, cines, estatuas en plena calle...) hay libros que , obviamente, alguien colocó allí (lo que me pregunto es quién sería el primero). Libros que se pueden coger siempre y cuando dejes otro. De esta manera se intenta promover el intercambio de literatura. Eso no significa "me llevo éste que me gusta mucho y dejo una porquería que no sé que hacer con él". De lo que se trata es de compartir esos libros que tanto nos gustaron.
Todo esto está más organizado de lo que parece. Hay una página www.bookcrossing-spain.com que ayuda a poner en orden todo este intercambio.
Aquí empieza la parte que menos me gusta. La idea me parece espléndida pero me parece que en el momento en que alguien o algo (no sé muy bien como dirigirme a algo que aparece por internet, siempre me da la impresión de que hay un gran ojo que todo lo controla y lo ve) lo organiza deja de ser espontáneo y pierde su encanto.
Yo sin embargo, aunque reconozco que es agradable pasear y ver, por ejemplo la estatua de Galdós en el parque del retiro llena de libros esperando a alguien que los quiera leer, tengo que reconocer que me gusta "atesorarlos". Aún tengo estanterias suficientes y me cuesta liberarme de alguno. Aquí llega el momento de acordarme de Miss Trixie y su problema de espacio . Tal vez esta sea la solución.
Por otra parte me parece una buena idea si la ampliamos a otros ámbitos de la vida , por ejemplo ¿qué tal dejar a la pareja para que la disfruten otros y tu conseguir una a la que echaste el ojo ese día que pasabas por allí? (jeje, después de esto me van a cambiar la cerradura de casa) además , si queremos cambiar más todavía podemos incluso ser exóticos y dejar al marido sentado en uno de los rincones de Madrid e ir digamos.... a Burgos a conseguir otro, así el cambio será total.
Aprovechando la chorrada anterior voy a iniciar una encuesta y , aunque no creo que tenga tanto exito como el foro del blog de sexo de El Mundo Digital, desearía que me contestarais ¿Qué colocaríais en un rincón de vuestra ciudad para cambiarlo por otro? Espero ansiosa vuestras respuestas.


2 Comments:
La colonia que me regalan. A mi me la regalan y yo la regalo.
Pues sí, Mairmaid, de una forma u otra, hace tiempo que practico la liberación de libros, aunque no siempre con responsabilidad. Tu idea de la liberación del cónyuge parece interesante y llena de posibilidades.
A mí no me regalan colonias, no sé bien por qué. Pero si se trata de dejar algo disfrutado con la esperanza de encontrar otro algo, creo que liberaría calcetines, por ejemplo, esquejes o CDs caseros, de esos en los que grabas autores y músicas diferentes.
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